Gracias por el Mejor Fin de Semana

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Escribo para darles las gracias por el mejor fin de semana.

Hace un año que le escribí a este grupo, no sólo por el nudismo sino también porque observé que son ecológicos, pero no me había decidido a realizar la entrevista y asistir a un paseo por razones personales. Así que este fue mi primer paseo con Nudistas Venezolanos y, desde el principio, hay muchos recuerdos que atesorar, que servirían para comenzar a escribir un libro.

Llegar a Chuspa y ver el cariño con que la gente del pueblo recibe a toda la familia de Nudistas Venezolanos es muy especial, luego montarnos en la lancha y llegar a la playa, donde mariposas amarillas nos recibían revoloteando. Ver que, siendo la primera vez que acampo sola, todos me ayudaron, ya me hizo sentirme en confianza.

Aún cuando el día fue precioso, el agua estaba transparente y se veían los cuerpos de todos en el agua, en una sintonía con la naturaleza que deja sin aliento. Quedarse juntos al atardecer en la playa, fue la mejor de todas las experiencias.

Como fue mi primera vez y no quería manejar sola me presentaron a Any, quien vive cerca de mi casa y, desde que la conocí, siento que tenemos años de amistad. Entre las dos llevamos comida para compartir y comenzamos a cocinar al atardecer unas provoletas que todos degustaron. En algún momento una mariposa se paró en su hombro y se quedó allí largo rato, como un ejemplo de la conexión de esta familia con la naturaleza.

Yo estaba fascinada con todos: Morris y su grupo de adoptados, Jhonny y el perolero que lleva para la playa, haciendo que todo luzca más hermoso, destacaron en el grupo porque tuve mayor oportunidad de conversar con ellos.

Doy gracias que mi entrevista con Nudistas Venezolanos la realizó Vicente, no me imagino un paseo sin él. Siempre le daré las gracias por la forma en que me ha recibido y cómo me ha hecho sentir integrada desde el inicio. Sé que este nivel de organización que observé y me dejó admirando a todos los coordinadores, es un esfuerzo de muchos años de trabajo, objetivos claros y trabajo en grupo, así que gracias a todos los coordinadores y a quienes los ayudan (hasta al webmaster).

Mi mayor reconocimiento es a todas las personas, el ambiente es algo que invita a regresar una y mil veces. Porque como decía mi madre, no importa el lugar sino la gente.

Para mí el nudismo es algo natural desde pequeña, pero esta experiencia tan integral, donde fueron más de 36 horas seguidas sin usar ropa, vale un millón de veces más de lo que cobran, de hecho no tiene precio.

Un gran y cálido abrazo, porque así son ustedes.

Caro C.

¡Arránquese las ropas y las dudas! ¡Desnúdese… Desdúdese!

Arranquese las ropas y las dudas. ¡Desnúdese!

Todo empezó la mañana del viernes 22, me sentía fatal, llevaba 2 días en cama con una gripe, pero moría de ganas por ir al paseo con Nudistas Venezolanos, luego de más de un año y medio desde la última vez que asistí.

Después de cuadrar, con uno de los coordinadores, la cola para el sábado, ya estaba segura de ir.

Apenas arrancó el peñero, sentí que la brisa marina me limpiaba por dentro. La gripe iba quedando atrás, junto con la ropa. Desde la lancha, podía ver el agua que adquiría una tonalidad turquesa, justo antes de ser ola y reventar contra las rocas coralinas, provocando aquel sonido… ese ir y venir de la conciencia.

Las pequeñas mariposas amarillas que abundan en la playa vuelan al ras de la superficie del agua, cerquita de la orilla. Y la montaña se alza, cual telón de verdes variopintos, recordándome inevitablemente a Cuyagua.

Al llegar a la playa, muchas manos acuden a la tarea conjunta de bajar el equipaje. Todos nos ayudamos, no importa si este o aquel es mi bolso o del otro. La vibra solidaria se siente de entrada en el ambiente.

Más tarde, estaba tumbada en la arena. Las nenas pequeñas, que juegan tranquilas y desnudas en la orilla, se me acercan y me lanzan, con esa espontaneidad tan propia de los chicos, el “¡Hola! ¿Cómo te llamas?” de rigor, para entablar una nueva amistad. Y yo pienso que a veces deberíamos ser un poco más como cuando éramos niñ@s.

Estar desnudos en la playa, definitivamente tiene distintos significados para cada quien. Para mí, es una forma muy especial de sentirme una con el mar, la arena, la brisa. Incluso con aquella puesta de sol, de vetas rosadas y anaranjadas, que se queda grabada en los recuerdos. O más: con aquel cielo perfectamente estrellado y de luna nueva, que cuenta historias y muestra caminos a los viajeros desde tiempos remotos.

Estar desnudo es encontrarse a sí mismo, y yo personalmente, me había perdido un poco entre tanta ciudad. Es simplemente necesario, de vez en cuando, dejarse abrazar por el mar, flotar y relajarse. Mientras el silencio, de lo profundo en los oídos, nos permite escuchar el corazón, y recordar que, no en vano, las lágrimas, el sudor y el mar están hechos de la misma esencia: el agua y la sal, elementos vitales de la vida.

Cuando me montaba en el peñero para regresar el domingo (ya completamente curada de la gripe) me sonreía todo el cuerpo y me sentía livianita. Agradecida con los nuevos amigos encontrados y pensando en las personas que me encantaría traer a los próximos paseos, porque este tipo de experiencias no se pueden guardar como un secreto, hay que compartirlas.

¡Se les quiere al desnudo!

Mariana.

4 Días en la Playa Nudista de Venezuela

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Para los afortunados que asistimos desde el jueves a nuestra hermosa playa, y también a los que fueron desde el Viernes y Sábado, éste paseo de cuatro días fue muy especial. Todavía a al momento de escribir esta reseña (lunes 6 pm) seguramente permanezca en ellos, así como en mí, la sensación de placidez y descanso que pudimos disfrutar.

Aderezado por los agradables reencuentros con miembros de vieja data en el grupo, que no habían podido disfrutar últimamente de los paseos, se produjo una lluvia de afectuosos abrazos, impregnados de cariño que se mecían de emoción.

Sin dejar de lado la recepción de nuevos miembros, a quienes acogimos con la acostumbrada calidez y hospitalidad que nos caracteriza. Que hace que, quien viene a Nudistas Venezolanos, sea reincidente seguro. Engrosando las filas de venezolanos que amamos la naturaleza y cuidamos las playas de manera natural.

Momento culminante fue la llegada de nuestros coordinadores Vicente y David, que ausentes desde hace algún tiempo, nos visitan, y pasarán una temporada en el país.

El clima fue mucho más benévolo de lo que prometió. No hubo ni un momento que no brillara el sol, obligándonos, a algunas horas del día, a refugiarnos debajo de los árboles o de las sombrillas. El viento, a toda hora, nos acarició la piel.

Por las noches disfrutamos de una luna resplandeciente, que iluminó hasta el último rincón de la nuestra playa, para dar paso en la madrugada a un cielo repleto de estrellas brillantes y vibrantes, que golpeaban al rostro cuando nuestra mirada las encaraba. ¡Se pudo ver clarísimo el imponente cinturón de Orión!

Emocionados con la expectativa de un próximo paseo muy pronto, nos despedimos con promesas de volvernos a ver.

¡Hasta Pronto!

Norma Helena.

Definitivamente, con cada paseo, se reafirman las razones para seguir asistiendo

Playa Nudista: Se reafirman las razones para seguir asistiendo

La organización, y quienes conformamos éste maravilloso grupo, seguimos creciendo como familia. Pienso que es por eso que se mantiene la hermandad, la humildad, el respeto, la solidaridad, la buena vibra y la energía, como la que surgió al momento de disfrutar del sol, la playa, de la sesión de yoga y las fotos de Guillermo, en la que muchos participamos, de quienes “caminaron la cuerda floja”, de los que jugaron con sus raquetas, de quienes simplemente disfrutaron del compartir y las charlas sentados en la arena, de disfrutar el calor de la fogata de Fernando, que estuvo lista a muy buena hora, para librarnos de los mosquitos.

En ésta oportunidad, contamos con la grata visita de la madre de nuestra compañera y amiga Leudith, así como también la participación de nuevos integrantes como lo fueron Mariela y Alejandra, con sus niños, y otros también muy simpáticos, de los cuales sus nombres no recuerdo en estos momentos.

La noche del sábado fue un espectáculo, en el que las estrellas se reunieron en el cielo, para disfrutar de quienes cantaban en la playa, y de quienes disfrutaban de la paz y la tranquilidad en la orilla. A falta de luna, estaban las estrellas, la fogata y el caminito de velas que estuvo a cargo de Johnnie.

Quedamos muy agradecidos por los cuidados y las atenciones de Yatexsis, quien se convirtió en madre de muchos de nosotros…

También agradecidos con Malena, quien nos brindaba “calor de hogar” con cada cafecito… y extrañando a Tico y su hermosa familia, que esperemos estén pronto de regreso…

La mañana del domingo fue muy fresca, gracias a la llovizna de la noche. Quienes acampamos, amanecimos muy felices por estar allí nuevamente. Comenzar un nuevo día en la playa con Nudistas Venezolanos es mágico. Despertamos cargados de alegría y, con ese entusiasmo, recogimos los campamentos, para aprovechar mejor el día de la partida.

Desembarcar en Chuspa y seguir contando con la solidaridad del grupo, hace que la despedida sea emotiva, pero satisfactoria.

Siempre nos despedimos con la promesa de asistir a los próximos paseos y volver a vernos desnudos en la playa.

Para mi, todo esto es un Gran Tesoro. Sigo estando inmensamente agradecido con todos, en especial con Vivian, Carlos y su hija, quienes hace un par de años compartieron su tesoro conmigo.

 

Atte. Davienrique

Fotos: @guillermotorres

La sorpresa ante lo natural

Quiero agradecer la oportunidad que me brindaron este fin de semana, creo que es una experiencia que debe vivirse y compartirse, en la medida de lo posible.

Para los que quieran hacerlo y todavía no dan el primer paso, les comento que lo más impactante fue llegar a la playa. Pero, una vez estando allí, uno termina dándose cuenta de lo natural que es la desnudez, y la confianza que se respira en el lugar. Creo que es el único sitio donde se da por sentado ese nivel de convivencia y seguridad, de compartir.

Siempre hay alguien pendiente de qué hace falta, en qué se puede ayudar. Un ambiente de completa colaboración. Al final, uno se percata de la cantidad de basura que nos meten en la cabeza, y de lo ideal que sería que la sociedad llegara a un nivel de convivencia como el que experimenté este fin de semana.

Además, ver la noche estrellada y dormir con el sonido del mar… Uno ante la majestuosidad, ante lo infinito.

Gracias nuevamente a los organizadores por hacer posible encuentros como este… :)

Mariela.

Mi Despedida de Nudistas Venezolanos

Jóvenes en la Playa Nudista de Venezuela

Les escribo para despedirme de todas las personas que conocí en el grupo.

La semana que viene viajo, con el favor de Dios. Espero que pase mucho tiempo antes de volver.

Quiero agradecerle a todos por tan bonito compartir. Fui  muy feliz compartiendo con todos ustedes, rodeados de paz, tranquilidad, simpáticas conversaciones, comidas sentados como niñitos en la arena. Me encantó ver a familias completas simplemente jugar y pasar el día relajados.

Ha sido una hermosa experiencia. La desnudez es lo de menos. Buscaba un grupo de personas hermosas con quienes compartir mi tiempo, y lo encontré con ustedes.

Espero que la sinceridad de intenciones de los miembros venideros, sea tan transparente como hasta ahora, para que el grupo permanezca ameno, feliz, apto para todo publico.

Los quiero mucho, les agradezco desde el fondo de mi corazón todoooos los hermosos momentos que me dieron. Fui muy feliz en compañía de todos ustedes. Me llevo en el corazón estos recuerdos, que me servirán cuando esté lejos y sienta nostalgia del hogar.

Recuerden que muchas de las mejores cosas de la vida son gratis. Lo que han logrado construir con este grupo, es una de las mejores cosas de la vida.

Mis mas sinceros deseos de prosperidad para todos. Que Dios los acompañe siempre. Que sigan con tan buena disposición.

Los quiero mucho, un abrazo inmenso a todos.

Nancy J.

Reencuentro con mi hermosa playa nudista y con mi gente de Nudistas Venezolanos

Playa Nudista Venezuela

Reencontrarme nuevamente con mi hermosa playa nudista y con mi gente de Nudistas Venezolanos, hizo que florecieran mis emociones de alegría, buena energía y felicidad. Más aún conocer nuevos miembros que, además, son muy jóvenes y comparten nuestra filosofía naturista de manera categórica y respetuosa.

Los nuevos miembros de la organización son excelentes personas, disfrutaron a plenitud de las maravillas naturales que brinda nuestra playa y, además, compartieron con todos momentos extraordinarios donde abordó la felicidad.

Nuestro equipo de lancheros, con la cordialidad que los caracteriza, navegó con sabiduría sobre el inmenso mar, mientras nosotros disfrutábamos del hermoso paisaje de la costa.

Al arribar a la playa, acto seguido, fue deslastrar completamente toda vestidura que cubriera mi cuerpo y alma, estar al desnudo fue sentirme en libertad plena ante tanta belleza. Mi espíritu saltaba de emoción y la sonrisa en mi rostro dibujaba la felicidad que reinaba en todo mi ser.

El mar estuvo generoso y mostró su belleza transparente, desde el fondo hasta la orilla, donde las olas sutilmente besan la arena. Nadar sobre las olas y a través de ellas, es una sensación de frescura que nos hace sentir jóvenes.

Puntualmente llegó el pescadito frito, que muchos anhelábamos, y surgió un silencio de voces mientras comíamos, la melodía del mar fue el fondo musical del ambiente.

Al atardecer despedimos a nuestros valiosos amigos, que solamente fueron por un día y con felicidad salieron de la playa en perfecta armonía.

Mientras tanto nuestro Amigo Fernando armaba una gran fogata, instalamos cerca de ella la mesa de reunión, donde todos disfrutamos de la bebida espirituosa que une a la gente maravillosa: “El Astronauta”, en honor a nuestra amiga Giuly. Gracias a ella tenemos el secreto de la “UNIÓN FAMILIAR”.

Todos compartimos y cantamos, tuvimos una “degustación” de melodías líricas. Pues gracias a Gustavo y su novia, Luisa, disfrutamos de sus espectaculares voces, que alegraron nuestras almas y motivaron al resto a unirse al canto.

Llegó la noche y, entre el calor de la fogata y la frescura de la brisa marina, nos deleitamos con el brillo de las estrellas y la ligereza de la luna realmente espectacular… al pasar las horas todos con felicidad fuimos a abrazar a nuestro amigo Morfeo, para tener dulces sueños.

Al amanecer, después de saludarnos con mucho afecto, la mayoría recogieron las carpas para dejar todo listo, y nos dedicamos a compartir del mega desayuno. Entre panquecas, hallaquitas de maíz dulce, pancito, queso guayanés, la respectiva vitamina “CH” de Morris, cafecito en greca, carne, fondiú de chocolate con fresas, etc., nuestras barriguitas quedaron felices y contentas. Realmente un desayuno familiar.

Luego nos entregamos a disfrutar del tiempo en la playa y, al llegar puntualmente nuestros amigos lancheros, con nostalgia nos despedimos de nuestro mar y con la armonía de haber vivido, una vez más, la experiencia del nudismo en perfecta felicidad.

Quiero agradecer a los Coordinadores y especialmente a Jossept, que puso todo su empeño para que todo saliera bien… y así fue un extraordinario paseo con personas encantadoras.

Doy Gracias a Dios por estos momentos y por darme la oportunidad de pertenecer a esta prestigiosa Organización.

Cariños,  Leudith.