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El Nudismo es una Afirmación, una Protesta, una Liberación.

El libro Tres Breves recopila y traduce del francés 3 artículos de Émile Armand. De allí hemos tomado el interesante artículo que hoy les proponemos y la fotografía que le acompaña.

En su editorial se describe al autor de la siguiente forma:

“Émile Armand, pseudónimo de Ernest Lucien Juin, nació en parís el 26 de marzo de 1872. Fue un anarquista individualista, cuya creación es mayor de lo que a simple vista nos pueda parecer. A través de sus revistas y libros, divulgó las ideas más avanzadas en torno a la sexualidad, las comunas, y la posición del individualista autodidacta y crítico contra el autoritarismo y la explotación en los medios obreros.”

EL DESNUDISMO

El nudismo es una afirmación, una protesta, una liberación.

Nosotros hemos considerado siempre el desnudismo como una reivindicación de orden revolucionario.

Debemos añadir que es únicamente como medio individual de emancipación que nos interesa. Lo que no quiere decir que no comprendamos se practique la desnudez con un fin terapéutico o para aproximarse a un estado de cosas “naturista”. Desde el punto de vista individualista, la práctica del desnudismo es algo más que un ejercicio higiénico que realza la cultura física.

Consideramos la práctica de la desnudez como: Una afirmación. Una protesta. Una liberación.

Una Afirmación

Reivindicar la facultad de vivir desnudo, de desnudarse, de deambular desnudo, de asociarse entre nudistas sin tener otra preocupación al descubrir el cuerpo que la resistencia a la temperatura, es afirmar el derecho a la entera disposición de la individualidad corporal.

Es proclamar la indiferencia a las conveniencias, las morales, los mandamientos religiosos y las leyes sociales que niegan al hombre o la mujer, con pretextos diversos, disponer de las diferentes partes del cuerpo.

Contra las instituciones societarias y religiosas que aseveran que el uso o desgaste del cuerpo humano está subordinado a la voluntad del legislador o del sacerdote, la reivindicación desnudista es una de las manifestaciones más profundas de la libertad individual.

Una Protesta

Reivindicar y practicar la libertad de la desnudez es protestar, en efecto, contra todo dogma, ley o costumbre que establezca una jerarquía de partes corporales; que considere, por ejemplo, que la exhibición de la cara, las manos, los brazos, la garganta, es más decente, más moral, más respetable que poner al desnudo parte de las nalgas, los senos o el vientre.

Es protestar contra la clasificación de las partes del cuerpo en nobles e innobles: la nariz, por ejemplo, considerada noble, y el miembro viril sumamente innoble.

Es protestar, en sentido más elevado, contra toda intervención (legal o como sea) que exige que “no obliguemos a nadie” a desnudarse “si no le gusta”, y que nosotros estemos “obligados a vestirnos”, ¡si así conviene a otros!

Una Liberación

Liberación de la vestimenta, de la sujeción de llevar una ropa que jamás ha sido ni puede ser otra cosa que un disfraz hipócrita, puesto que la importancia se traslada a lo que cubre al individuo -por consiguiente, a “lo accesorio”- y no a su cuerpo, cuya cultura, sin embargo, constituye lo esencial.

Liberación de una de las principales nociones sobre las que se basan las ideas de “permiso”, “prohibición”, “bien” y “mal”. Liberación de la coquetería, de la pasiva aceptación de ese dorado marco artificial que mantiene la diferencia de clases.

Rescatarse, en fin, de ese prejuicio de pudor que no deja de ser más que “la vergüenza del cuerpo”. Librarse de la obsesión de “obscenidad” que actualmente cultiva el tartufismo social.

 

Sostenemos que la práctica de la desnudez es un factor de “mejor camaradería”, de “compañerismo menos escaso”. Un compañero, o una compañera, nos es menos distante, más caro, más íntimo, solamente por el hecho de darse a conocer a nosotros sin segunda intención intelectual o ética, y más aún sin el menor disimulo corporal.

Los detractores del desnudismo nos dicen que la vista de lo desnudo, la frecuentación entre desnudistas de los dos sexos exalta el deseo erótico. En realidad, la “exaltación” erótica engendrada por las realizaciones desnudistas es “pura, natural e instintiva” y no puede ser comparada a la “excitación” ficticia producida por el semidesnudo, la ligereza del vestido galante y todos los artificios del tocado y los afeites de que se sirve la sociedad vestida, o a medio vestir, en que nos hallamos.

¿Qué es para ti el nudismo? ¿Es una afirmación, una protesta o una liberación?

 

Erase una vez, cuando no nos avergonzaba la desnudez… (2)

Escultura David de Miguel Angel

 

Luego de un largo período de oscurantismo, el Renacimiento surgió como una reivindicación de la cultura grecolatina antigua. Esta nueva etapa planteó una nueva forma de ver el mundo y al ser humano, con nuevos enfoques en los campos de las artes, la política y las ciencias, sustituyendo el teocentrismo medieval por cierto antropocentrismo.

Los artistas de este período retomaron la admiración por el desnudo en sus obras. Una de las obras emblemáticas, es el David de Miguel Angel, que se encuentra exhibido en la Galería de la Academia, en Florencia, Italia.

A Miguel Angel se le encarga una escultura para ser exhibida junto a otros personajes bíblicos, en la basílica de Santa María de Fiore. Pero, una vez finalizada la estatua, el confaloniero de justicia, Piero Soderini, decidió ubicarla en la Piazza della Signoria, atribuyéndole a la obra un valor más civil que religioso.

Así Miguel Angel logró el objetivo de dejar una obra en su ciudad natal, en lugar de dejar una obra para el patrimonio de la Iglesia y, de esa manera, reivindicar a los derrocados Medici, quienes fueron amos y señores de la ciudad y protectores del artista.

Otro aspecto interesante de esta obra es que, siendo David judío, el artista lo representa no circuncidado, oponiéndose a la tradición hebrea. Una vez más, el desnudo se convierte en un acto de emancipación a la moral judeo-cristiana.

Han sido muchos los intentos de censurar esta obra, desde vestir la estatua, hasta taparle el pene. Pero la estatua, se mantiene tal y como la deseó su creador: imponente, libre, natural, humana.

En la Asociación Cultural Humboldt, en San Bernardino, se presenta la obra El Gigante de Mármol, dirigida por el actor y dramaturgo Luigi Sciamanna, que narra una interesante historia alrededor de esta escultura.

Alejandro Orta
@alejorta

Erase una vez, cuando no nos avergonzaba la desnudez…

 

La Danza de Henri Matisse

 

Antes de que las principales religiones monoteístas generalizaran la vergüenza a la desnudez, los antiguos la practicaban como algo natural.

En la Grecia Antigua, los espartanos celebraban, entre los meses de julio-agosto, unas festividades religiosas en honor de Leto y de sus hijos (Apolo Pitio y Artemisa). En dicha celebración, los jóvenes espartanos realizaban bailes y ejercicios enteramente desnudos. Estos bailes se realizaban alrededor de las estatuas de los dioses homenajeados.

Los griegos veían la desnudez como algo natural, y realizaban muchos rituales sin ropa para honrar sus dioses, que a la vez, representaban fenómenos de la naturaleza. Sabemos que las mismas deidades eran representadas en estatuas, muchas veces, sin vestimenta. Los antiguos eran conscientes de  que lo natural estaba ligado a lo divino, y la desnudez era divina y natural.

El compositor francés  Erik Satie compuso, en 1888, una serie de piezas para piano llamadas Gymnopédies, en remembranza a esta práctica antigua.

Los invito a escuchar esta bella melodía, e imaginarse desnudos bailando en armonía con lo natural y divino.

 

 

Alejandro Orta
@alejorta

 

Vergüenza o Miedo al Nudismo: Prejuicios

Vergüenza o Miedo al Nudismo: Prejuicios

 

Para cuidar y apreciar tu propio cuerpo, es necesario aceptarlo, conocerlo y valorarlo tal cual es.

Rechazar tu aspecto físico, creará una obsesión que te impedirá relacionarte correctamente. Piensa que hasta los mejores cuerpos tienen imperfecciones, que están presentes tanto vestidos, como desnudos.

Intentar eliminar todos los defectos es una lucha infinita. Pero si orientas tus esfuerzos a acabar con los prejuicios sobre la estética y la belleza, podrás sentirte orgulloso(a) de  tu propio cuerpo y disfrutarlo tal como es.

Para vencer nuestras limitaciones y temores, debemos deshacernos de las inseguridades, que nos llevan constantemente a querer ser diferentes de como realmente somos.

Así podremos ver a los demás, y a nosotros, mismos tal cual somos, sin prejuicios ni miedos, logrando un estado de paz interna y externa, y convirtiendo al nudismo una gran experiencia de vida.

Siempre que nos piden un consejo, decimos: ¡ Atrévete y Desnúdate !

Si deseas participar en las actividades de Nudistas Venezolanos, te invitamos a llenar nuestro formulario de registro.

Si aún tienes dudas o temores en cuanto a la práctica del nudismo, te invitamos a leer los capítulos anteriores de esta serie.  En ellos hablamos sobre las variantes de miedo al nudismo y la influencia de la autoestima.

 

Vergüenza o Miedo al Nudismo: Autoestima

Vergüenza o miedo al nudismo: Autoestima

 

La clave fundamental para vencer el miedo a la desnudez, se basa en tener una autoestima positiva y despojarse de los prejuicios.

 

AUTOESTIMA POSITIVA

 

Uno de los factores que generadores del miedo a la desnudez es la falta de autoestima o confianza en sí mismo.

La excesiva preocupación por la apariencia física, hace que algunas personas se sientan incómodas al momento de desnudarse ante terceros.

El exceso de peso, el vello del cuerpo, cicatrices de cirugías u otros asuntos, pueden ser considerados defectos en la sociedad actual, pudiendo causar incomodidades al momento de despojarse de la ropa.

Al iniciarse en el nudismo, durante algunos minutos, muchas personas pasan por una etapa en la cual, su falta de seguridad y confianza en si mismos, les dificulta  enfrentarse a su propio cuerpo desnudo.

Sin embargo, en la práctica, la desnudez no avergüenza cuando no constituye una afrenta a las reglas establecidas.

De esta manera, una persona que visita por primera vez una playa nudista, luego de su resistencia inicial, no se sentirá incómoda, ya que no estará actuando en contra de lo establecido.

En el capítulo anterior de esta serie hablamos de la nudofobia y la gimnofobia y, en el próximo y último capítulo, hablaremos sobre los prejuicios.

 

Vergüenza o Miedo al Nudismo: Nudofobia y Gimnofobia

Vergüenza o miedo al nudismo

 

El nudismo generalmente es rechazado por las principales organizaciones sociales, religiosas, culturales y educativas. Usualmente, a las personas se les enseña que el cuerpo es vergonzoso y debe permanecer oculto por la ropa, para evitar la desnudez.

En la mayoría de los lugares la desnudez pública no está permitida y puede traducirse en algo incómodo. Las inhibiciones sociales impiden que las personas permanezcan desnudas en los lugares públicos, inclusive en aquellos donde es legalmente aceptable, por el miedo a que otras personas, especialmente familiares y amigos, les puedan considerar indecentes.

El persistente miedo injustificado a la desnudez se define bajo los términos “Nudofobia” y “Gimnofobia”. Aunque algunos les consideran sinónimos, tienen algunos matices que les diferencian.

La nudofobia se refiere al conflicto que existe entre el deseo del individuo de mostrar su desnudez, y el temor a las consecuencias

Mientras que la gimnofobia es el temor, tanto a ser visto desnudo, como ver a otras personas desnudas, aún en aquellas situaciones donde la desnudez es socialmente aceptada. Los gimnofóbicos pueden experimentar miedo o ansiedad frente a todos o, por el contrario, sólo frente a ciertas personas en particular.

En los próximos artículos hablaremos sobre otros motivos por los cuales algunas personas sienten temor al desnudarse: La falta de autoestima y los prejuicios.

 

El NUDISMO Propone Experiencias de Vida Llenas de LIBERTAD

El Nudismo Propone Experiencias Llenas de LIBERTAD

 

Lo mejor del nudismo es la sensación de libertad que nos proporciona el contacto directo con el medio ambiente: La brisa y agua cubren cada cm de nuestro cuerpo, como nunca antes lo habían hecho, como si hubiésemos vivido siempre encerrados en una burbuja.

En las playas nudistas, hay menos vergüenza y más respeto que en las convencionales.

Los naturistas cuestionamos la doble moral, que utiliza la desnudez como medio para incentivar el consumo y, al mismo tiempo, juzga a quienes se niegan a ocultar su cuerpo.

Así mismo, rechazamos los conceptos convencionales de belleza y proclamamos la superioridad de la estética de la naturaleza y de la piel desnuda.

Es posible que tengas dudas al iniciarte como nudista, pero en cuanto te despojes de tus ropas y prejuicios, dirás la palabra clave “Libertad”.